Símbolo de emprendimiento

Posted by Florencia Bacelo

Francisca Otegui, la segunda más grande de diez hermanos, se considera muy exigente consigo misma. Cursa tercer año de Comunicación en la Universidad de Montevideo y siempre soñó con irse de intercambio: este año su deseo se cumplirá. Conozcamos la energía académica que envuelve a esta joven de 20 años.


¿Cómo es tu rutina en periodo de clases?
Me levanto, vengo a la facultad. Estoy haciendo 5 materias y tengo poca carga horaria, por eso voy un rato. Luego voy a casa sola o con mi novio que él también viene acá y a veces almorzamos juntos. Después estudio, estoy haciendo una investigación que me lleva tiempo. Mi idea era empezar yoga pero no he podido. También tengo una familia numerosa que programa muchas actividades y amigas muy dominantes.

¿Por qué elegiste 5 materias este semestre?
Soy exigente y lo que hago me gusta hacerlo lo más perfecto posible. Aparte me voy de intercambio a Navarra, en setiembre y el tema de los documentos me lleva bastante tiempo.

¡De intercambio a España! ¿Y cómo surgió la idea?
Siempre soñé con irme de intercambio. Soy un poco particular, a los diez ya soñaba con ello. Sin embargo, ahora que se acerca el momento, siento terror. El hecho de saber que voy a estar lejos de mi familia y amigos me da, como ya dije, terror. Pero bueno, me alivia saber que me voy con Florencia Mieres, una compañera de facultad.

Me gustaría que me cuentes si has tenido alguna experiencia laboral que se relacione con la Comunicación, que es lo que estás estudiando.
Sí, hice una pasantía en el Observador, producía notas para el área de internacionales. Fue por todo febrero. La verdad que la experiencia fue muy enriquecedora.
Por otro lado, con algunas compañeras de clase y con un profesor de la Universidad que es sociólogo estamos haciendo una investigación sobre el uso de las redes sociales en los jóvenes uruguayos. El año pasado realizamos todo el trabajo de campo y este año comenzamos con el marco teórico.

¿Cómo nació la investigación y cuándo va a culminar?
El proyecto es de Estados Unidos, nosotros tenemos que mandarles el análisis para allá. Terminaremos a principios de mayo (aproximadamente) con la publicación de un libro en el cual cada uno de los que formaron parte de la investigación será responsable de escribir un capítulo.

Después de contar sus realizaciones y proyectos para este año, ¿cuáles son tus expectativas en un futuro inmediato y en uno más a largo plazo?
En primera instancia terminar la carrera, trabajar empezando desde abajo (risas). Y luego, a largo plazo, obviamente casarme, formar una familia y poder tener estabilidad, equilibrio en lo profesional sin dejar de lado a mis hijos: compartir momentos familiares es imprescindible.

Una mañana: mate y pisadas

Posted by Florencia Bacelo



Para comprobar empíricamente que la sociedad uruguaya es, en su mayoría conservadora, las plazas son el mejor rincón del país para verificarlo.

Son las ocho y media y el fresco de la mañana se siente en los transeúntes que atraviesan la Plaza de los 33 orientales, más conocida como “Plaza de los Bomberos” por ubicarse en frente al

Cuartel general de bomberos . Algunos todavía están dispuestos a evitar el saco o la campera; otros, la mayoría del sexo femenino, ya llevan puesto ropa de abrigo.
Las personas que se cruzan no miran más que su camino a seguir. Cada uno en su mundo, dispuestos a dar pasos lo más rápido que puedan para llegar a destino.

Entre humo de tabaco que se disipa en el aire otoñal aparecen tres ancianos sentados en uno de los bancos verde petróleo que dan sobre 18 de Julio. Dos de ellos son las chimeneas humanas, el otro el encargado de cebar.

Además del ruido feroz de los ómnibus, se escucha una radio. Otros ancianos conversan. Es imposible entender alguna palabra. Los comentarios de uno de ellos saltan de entre el bigote canoso cortado a la perfección. Su compañero, con campera de cuero negra y lentes oscuros, le pasa el mate cada tanto.

Por toda la plaza, las palomas buscan su pan “del desayuno” y por fin, en un rincón del lugar encuentran migas que sacien su apetito vespertino. Entre bolsas, plásticos y polvo, numerosas hojas matizan el suelo con su marrón seco. En algunas todavía se asoma el verde que un día tiñó todo su ser.

Una joven vestida de naranja con un gorro amarillo resalta entre la rama de los grandes árboles que bordean la plaza. La montaña de hojas que arma con su rastrillo oxidado va creciendo poco a poco y ella se aleja cada vez más de su montículo crujiente para ir por más hojas. Parece que baila el vals con su rastrillo al desplazarse.

En el medio de la plaza, una fuente del mismo color de los bancos (verde petróleo) deja caer sobre uno de sus costados unos chorros finos y discretos. El agua de la superficie está verde y parece cumplir la función de “basurero acuático”. La modernidad lo invade: picos de botellas, cajas de cigarros, huesos, revistas, botellas de plástico decoran el agua. Los mosquitos merodean el lugar, quieren adueñarse y lo logran.

Seis mantas azules, amarillas, blancas, bordó y estampadas esconden cuerpos inmóviles dando un aspecto frío y cruel de la realidad montevideana.


Son las 8:45 y el sol ilumina cuarta parte de la plaza. Un hombre de pelo largo prende una cortadora de césped y un ruido a motor “fatigado” se entremezcla con el sonido de la ciudad. Yo me pregunto cómo hará para cortar el pasto entre tanta basura desparramada por el predio.

Florencia Bacelo

Auto -entrevista: Florencia Bacelo

Posted by Florencia Bacelo


Descubrir tu ser en este mundo
Entrevista a un clown en Montevideo


Con 20 años y estudiando Ciencias de la Comunicación, Florencia, una joven nacida en Maldonado, encontró en Montevideo parte de lo que hoy describe como “gran parte de su esencia”. Sus ganas de vivir explotan a través de ese descubrimiento que, a continuación, nos cuenta.

Por favor, describe un momento que sientas felicidad.
Sin dudas, cuando me pongo mi nariz y mis atuendos coloridos, cuando me maquillo y tengo contacto con rostros asombrados.

¿Puedes explicarme por qué?
Ese vestuario implica aventuras, felicidad, aunque también muchas veces rechazo. Y es así como es la vida después de todo, ¿no? Uno se siente muchas veces feliz y también triste, pero la gran diferencia es que ese rechazo, que implica tristeza en cierto modo, es sacudido por sonrisas e inquietudes por interactuar con uno. Siendo clown (payasa) tengo un “mini mundo mágico”, por decirlo en pocas palabras. Siento que es gran parte de mi esencia.

¿Desde cuándo descubriste ese “mini mundo mágico”?
La verdad es que no hace mucho, hace casi dos años.

¿Y qué es lo que haces cuando te conviertes en clown?
Hice un taller de clown que luego de finalizado, hicimos una muestra. Fue una de las situaciones más increíble que me ha tocado vivir, no exagero. El contacto con la gente fue tan hermoso, las risas y las miradas cómplices y uno ahí dejándose llevar por esa energía tan linda, espontánea, tan infantil…
En verano, trabajé con una amiga en una galería en Punta del Este como atracción para que la gente recorriera el lugar. También estuve en uno de los tablados que se arman en Maldonado jugando con niños, vendiendo rifas, promocionando fechas de los diferentes carnavales de la ciudad.

¿Qué buscas cuando estas vestida de clown?
Vivimos en un mundo tan frío, lleno de sonrisas olvidadas, yo quiero y pretendo aportar una pincelada de color... Cuando uno encuentra su estado clown se siente realmente pleno y feliz. Y ese momento se descubre gracias a la existencia de las personas, de la interacción. De ese goce mutuo surge una especie de energía superior que es muy difícil de describirla.

¿Y qué significa “encontrar tu estado clown?
Es encontrar, a través de la concentración y la entrega, un estado de ánimo, una manera de ser. El clown es como un niño de tres años, más o menos. Lo que más ama y lo que más quiere son las risas, los aplausos, el compartir su torpeza, sus aventuras frustradas.

¿El tuyo cuál es?
Mi payaso es feliz, muy bailarín, ama la música, le gusta molestar un poco… se llama Pétalos. Mucho gusto, jeje.

¿Por qué Pétalos?
Mi nombre es Florencia, Pétalos es como un “derivado de” mi nombre. En realidad tengo la obsesión de poner apodos a mis amigos, incluso a mí misma…y bueno, un día surgió este apodo que terminó siendo mi nombre “clownesco”.

¿Cuáles son tus proyectos para este año? Si es que existe alguno.
Todavía no lo puedo creer pero parece que sí. Se trata de una obra llamada “Mimos versus Clowns” dirigida por el profesor del taller que cursé y a quien admiro y quiero mucho, Marcos Saint.

¿Y la fecha de estreno ya la sabes?
Supongo que se estrenará en octubre. Antes del estreno, a modo de promoción de la obra, se harán intervenciones urbanas pero no tengo idea las fechas exactas.

¿Qué es lo que más rescatas de ser clown?
Para contestar esta pregunta voy a reiterar el hecho de que un clown es como un niño de tres años. Debo admitir que tengo algo así como un complejo acerca de la edad. No en el sentido estético sino en lo que implica a la inocencia y a la pureza del espíritu. Admiro a los niños, en especial, a su manera de demostrar los sentimientos, lo que piensan. Sé que no voy a ser la primera en decir esto, pero me parece primordial tratar de mantener despierto nuestro “niño interior” y porqué no, hacerlo exterior y alejarnos de nuestros prejuicios para ser más libres. Gracias a las experiencias siendo “Pétalos” pude exteriorizar a lo que recién hice referencia. ¡Qué increíble es interactuar con tus compañeros y amigos así como con gente que nunca has visto, tratando de transmitir felicidad, la misma felicidad que uno siente al hacerlo! Esto, sin duda, es lo que más rescato de ser clown.

Pétalos, ¿crees que el ser clown cambio tu forma de ver la vida o de vivirla?
No creo que me haya cambiado mi forma de ver la vida, en realidad, siempre me gustó observar las situaciones que para muchos pasan desapercibidas. Por ejemplo en la calle, me gusta quedarme con la mirada de algún anciano, regalarles una sonrisa o un “hola” que remarque su existencia en este mundo y traiga esa mirada perdida que es tan común en las calles de Montevideo. El hecho de conocer el mundo del clown me hace refrescar mi mente de inocencia, me hace elevar a un mundo sin límites de espacio ni tiempo y dejar la vergüenza de lado para acercarme a cualquier persona y transmitirle alegría. Debo admitir que me ha pasado que luego de ser Pétalos, me olvido que ya no estoy vestida ni maquillada y mi estado es tan permanente que me siento todavía en ese “mundo mágico” y eso es algo maravilloso.

Para finalizar, me gustaría que nos digas cómo ves tu futuro en general.
Me gustaría terminar la carrera que estoy haciendo, poder viajar mucho. También una de mis metas es seguir estudiando, hacer otras carreras. Me gusta mucho el deporte, la educación física por ejemplo. Ojala te pudiera decir cómo veo mi futuro pero la verdad es que me cuesta mucho imaginármelo, tengo tantos sueños que no sé si alguno se irá a cumplir y cuál de ellos sería. Sólo puedo decirte que, hablando de un futuro lejano, me veo teniendo una familia unida, es lo único seguro que me imagino.

Alejarse de la violencia

Posted by Florencia Bacelo




"Nos vamos. Aquí la vida no vale nada" (El País de Madrid; 22/03/2010)




Una historia inmersa en una de las crueles realidades que azotan a América en estos días. En este caso, estamos hablando de Ciudad Juárez en Méjico. Las fuentes principales son los diferentes integrantes de una familia que, debido a los disturbios y la violencia constante en la ciudad, tienen que retornar a su lugar de origen.


En fin, una historia que vale la pena leer ya que acarrea melancolía y tristeza pero a la vez esperanza.


Sin duda, el periodista Pablo Ordaz sabe combinar las citas de los protagonistas con oraciones descriptivas que nos contextualizan horas antes de que la familia abandonara la ciudad .

Posible reportaje: superpoblación en liceos de zonas periféricas

Posted by Florencia Bacelo

En primera instancia, tomaría contacto con alumnos actuales del liceo de playa Pascual. También con otros que ya hayan terminado secundaria en ese mismo lugar. Se buscará que los jóvenes tengan como mínimo 5 años de diferencia generacional así la comparación, en cuanto a los cambios en el liceo, son más tangibles y notorios (suposición).
Considero original comenzar relatando cómo era la rutina de aquel que ya no va más y de aquel que todavía concurre a la institución. Es importante buscar esos detalles, quizás mínimos, que hacen que los días, camino al liceo (y en él) ya no sean los mismos que ahora.

Se les harán preguntas referidas a su asistencia a la institución y a su vida social en general. Por ejemplo: ¿Cuántos son/eran en el curso? ¿Cree que es/era un liceo seguro y por qué? ¿Qué piensas del estado de las aulas? ¿Ha notado un cambio en el tráfico de la zona?

Por otro lado, recurriría a la voz del profesor e integrante del gremio de profesores de Secundaria (Fenapes), Mario Bango, ya que es fiel testigo de la sobrepoblación en este liceo. Las desventajas de tener una clase numerosa, qué es lo que pretende el Fenapes y qué es lo que él pretende como profesor en esa institución de la zona serán datos interesantes que aportarían información sólida así como también el firme testimonio de vivir la situación diaria. Buscaría también, el relato de su rutina hacia la institución y en ella, para encontrar esos hechos que implican adaptación por parte del docente a esta realidad.

De la misma forma, interactuaría con vecinos de los alrededores del liceo de Playa Pascual. Sería interesante saber si ellos han notado esa superpoblación de estudiantes y cómo lo toman (en términos de medidas de seguridad).

Para finalizar, me saldría del enfoque (espacial) dado hasta ahora (liceo de Playa Don Pascual) para señalar que esta zona no es la única afectada, sino que muchas de las zonas periféricas de toda la capital están en la misma circunstancia. Dejaría para lo último los datos sobre las posibles soluciones que propone el Consejo de Secundaria y las compararía con las propuestas de los docentes del Fenapes.

Posted by Florencia Bacelo

Cautivada por el título, no dudé en leer este reportaje. A pesar de no conocer al entrevistado, me atrajo la manera de escribir de la periodista y me dispuse a conocerlo. Combinando citas breves con ricas descripciones del contexto y del personaje, logra informarnos del perfil de Rafael Manzano (el entrevistado) y del marco en que se encuentran.
El final de la última oración está muy bien elegido ya que es el detalle que resume el pensamiento del entrevistado.

El ego me da miedo. Es el gran drama de hoy (El País de Madrid)