
Descubrir tu ser en este mundo
Entrevista a un clown en Montevideo
Con 20 años y estudiando Ciencias de la Comunicación, Florencia, una joven nacida en Maldonado, encontró en Montevideo parte de lo que hoy describe como “gran parte de su esencia”. Sus ganas de vivir explotan a través de ese descubrimiento que, a continuación, nos cuenta.
Por favor, describe un momento que sientas felicidad.
Sin dudas, cuando me pongo mi nariz y mis atuendos coloridos, cuando me maquillo y tengo contacto con rostros asombrados.
¿Puedes explicarme por qué?
Ese vestuario implica aventuras, felicidad, aunque también muchas veces rechazo. Y es así como es la vida después de todo, ¿no? Uno se siente muchas veces feliz y también triste, pero la gran diferencia es que ese rechazo, que implica tristeza en cierto modo, es sacudido por sonrisas e inquietudes por interactuar con uno. Siendo clown (payasa) tengo un “mini mundo mágico”, por decirlo en pocas palabras. Siento que es gran parte de mi esencia.
¿Desde cuándo descubriste ese “mini mundo mágico”?
La verdad es que no hace mucho, hace casi dos años.
¿Y qué es lo que haces cuando te conviertes en clown?
Hice un taller de clown que luego de finalizado, hicimos una muestra. Fue una de las situaciones más increíble que me ha tocado vivir, no exagero. El contacto con la gente fue tan hermoso, las risas y las miradas cómplices y uno ahí dejándose llevar por esa energía tan linda, espontánea, tan infantil…
En verano, trabajé con una amiga en una galería en Punta del Este como atracción para que la gente recorriera el lugar. También estuve en uno de los tablados que se arman en Maldonado jugando con niños, vendiendo rifas, promocionando fechas de los diferentes carnavales de la ciudad.
¿Qué buscas cuando estas vestida de clown?
Vivimos en un mundo tan frío, lleno de sonrisas olvidadas, yo quiero y pretendo aportar una pincelada de color... Cuando uno encuentra su estado clown se siente realmente pleno y feliz. Y ese momento se descubre gracias a la existencia de las personas, de la interacción. De ese goce mutuo surge una especie de energía superior que es muy difícil de describirla.
¿Y qué significa “encontrar tu estado clown?
Es encontrar, a través de la concentración y la entrega, un estado de ánimo, una manera de ser. El clown es como un niño de tres años, más o menos. Lo que más ama y lo que más quiere son las risas, los aplausos, el compartir su torpeza, sus aventuras frustradas.
¿El tuyo cuál es?
Mi payaso es feliz, muy bailarín, ama la música, le gusta molestar un poco… se llama Pétalos. Mucho gusto, jeje.
¿Por qué Pétalos?
Mi nombre es Florencia, Pétalos es como un “derivado de” mi nombre. En realidad tengo la obsesión de poner apodos a mis amigos, incluso a mí misma…y bueno, un día surgió este apodo que terminó siendo mi nombre “clownesco”.
¿Cuáles son tus proyectos para este año? Si es que existe alguno.
Todavía no lo puedo creer pero parece que sí. Se trata de una obra llamada “Mimos versus Clowns” dirigida por el profesor del taller que cursé y a quien admiro y quiero mucho, Marcos Saint.
¿Y la fecha de estreno ya la sabes?
Supongo que se estrenará en octubre. Antes del estreno, a modo de promoción de la obra, se harán intervenciones urbanas pero no tengo idea las fechas exactas.
¿Qué es lo que más rescatas de ser clown?
Para contestar esta pregunta voy a reiterar el hecho de que un clown es como un niño de tres años. Debo admitir que tengo algo así como un complejo acerca de la edad. No en el sentido estético sino en lo que implica a la inocencia y a la pureza del espíritu. Admiro a los niños, en especial, a su manera de demostrar los sentimientos, lo que piensan. Sé que no voy a ser la primera en decir esto, pero me parece primordial tratar de mantener despierto nuestro “niño interior” y porqué no, hacerlo exterior y alejarnos de nuestros prejuicios para ser más libres. Gracias a las experiencias siendo “Pétalos” pude exteriorizar a lo que recién hice referencia. ¡Qué increíble es interactuar con tus compañeros y amigos así como con gente que nunca has visto, tratando de transmitir felicidad, la misma felicidad que uno siente al hacerlo! Esto, sin duda, es lo que más rescato de ser clown.
Pétalos, ¿crees que el ser clown cambio tu forma de ver la vida o de vivirla?
No creo que me haya cambiado mi forma de ver la vida, en realidad, siempre me gustó observar las situaciones que para muchos pasan desapercibidas. Por ejemplo en la calle, me gusta quedarme con la mirada de algún anciano, regalarles una sonrisa o un “hola” que remarque su existencia en este mundo y traiga esa mirada perdida que es tan común en las calles de Montevideo. El hecho de conocer el mundo del clown me hace refrescar mi mente de inocencia, me hace elevar a un mundo sin límites de espacio ni tiempo y dejar la vergüenza de lado para acercarme a cualquier persona y transmitirle alegría. Debo admitir que me ha pasado que luego de ser Pétalos, me olvido que ya no estoy vestida ni maquillada y mi estado es tan permanente que me siento todavía en ese “mundo mágico” y eso es algo maravilloso.
Para finalizar, me gustaría que nos digas cómo ves tu futuro en general.
Me gustaría terminar la carrera que estoy haciendo, poder viajar mucho. También una de mis metas es seguir estudiando, hacer otras carreras. Me gusta mucho el deporte, la educación física por ejemplo. Ojala te pudiera decir cómo veo mi futuro pero la verdad es que me cuesta mucho imaginármelo, tengo tantos sueños que no sé si alguno se irá a cumplir y cuál de ellos sería. Sólo puedo decirte que, hablando de un futuro lejano, me veo teniendo una familia unida, es lo único seguro que me imagino.